Playa Champerico, Retalhuleu, Guatemala

¿Qué puede hacer Guatemala para evitar los disturbios que se han producido en los Estados Unidos?

Todos los ciudadanos, especialmente los moderados políticos de la derecha y izquierda, deben redoblar su compromiso con el estado de derecho, patriotismo y proceso democrático.

Brian Luedke

Brian Luedke

Guatemala.GT

junio 2020

El mes de junio ya está marcado por violentos disturbios y protestas en los Estados Unidos.  Una gran parte de la sociedad se enfureció después de la aparición de un vídeo de un ciudadano muriendo bajo custodia policial.  

Aunque los oficiales fueron arrestados, saqueos y disturbios ocurrieron simultáneamente con manifestaciones pacíficas.

En vista de ser proactivos, ¿cuáles son algunas lecciones que podemos aprender, para evitar que ocurra lo mismo aquí en Guatemala?

Tucán pico (Ramphastos sulfuratus) • Sello postal de Guatemala

Prioridad #1: Rechazo de la culpabilidad colectiva

En Guatemala, las clases de cívica deben enseñar sobre el concepto de la culpabilidad colectiva.  

Si un individuo del grupo étnico “X” comete un delito, sólo concierne a ese individuo. No todos los miembros del grupo étnico son culpables de nada.

Guatemala y todos los demás países del mundo han luchado contra este fenómeno de la culpabilidad colectiva, pero aún así sigue siendo un peligro poco comprendido.

Del mismo modo, si un miembro de una profesión comete un delito, no todos los miembros de esa profesión merecen ser castigados.

Si un médico es incompetente y un paciente muere, los ciudadanos no deben agredir o acosar a todos los facultativos.  Asimismo, si un policía comete un abuso, no todos los policías merecen ser rechazados por la sociedad.

En un sentido más amplio, el vigilantismo debe ser rechazado en favor del debido proceso, de acuerdo con las leyes establecidas por el gobierno democrático legítimo. 

El estado de derecho no es perfecto; a veces los tribunales cometen errores. Sin embargo, no hay mejores alternativas. La justicia popular — o clanes enemistados entre sí — conduce a un gran e innecesario sufrimiento.

Prioridad #2: Compromiso con el patriotismo

Los líderes culturales y políticos deben comprometerse con el patriotismo y lealtad al gobierno elegido, sin condiciones ni excepciones. 

Nuestra preciosa constitución republicana y los símbolos del estado representan los sacrificios de los mártires que dieron sus vidas — al servicio de todos, sin tener en cuenta las clases económicas o las clasificaciones demográficas.

Los extremistas políticos o religiosos intentarán destruir a nuestra sociedad democrática socavando el respeto por nuestro estado. Usan el engaño, la propaganda, los dobles raseros y la paranoia para tratar de crear divisiones sociales.

Las falsas promesas, chivos expiatorios y soluciones simples de los extremistas deben ser rechazados. Sus proyectos llevan inevitablemente a conflictos intestinos y hambre, no a la utopía que prometen.

Las personas recurren al extremismo debido a problemas psicológicos, por lo general relacionados con una familia disfuncional y una infancia problemática.  Los ciudadanos pueden frustrar las intrigas de estos inadaptados defendiendo la constitución democrática, la bandera nacional y las leyes de la república.

Cuando se tratan del patriotismo y el propósito nacional, los moderados de la derecha y izquierda son aliados, no enemigos.

Volcanes de Guatemala, majestuosa naturaleza, cartel de turismo

Lago de Atitlán, Sololá, Guatemala

Prioridad #3: Compromiso con el proceso democrático

Todo el mundo tiene que unirse para educar a la población sobre cómo participar en el proceso democrático. La gente debe entender que tiene muchas opciones pacíficas para efectuar cambios en una democracia, y que el caos o la violencia no son aceptables.

Obviamente, los ciudadanos pueden votar por un candidato que busca reformar las instituciones o las leyes. Pero también pueden contactar a los diputados al Congreso o hacer campaña para un partido político. Pueden crear un sitio o un programa de radio para fomentar una mayor conciencia sobre un tema.

Los líderes culturales o políticos no deben justificar o fomentar la violencia para intimidar a sus oponentes. El saqueo es un delito reprobable, independientemente de que se produzcan o no simultáneamente protestas pacíficas.

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