Museo Popol Vuh: 500 años de Mayas y Castellanos

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A Cinco siglos del primer contacto entre los pueblos mayas y la península ibérica, el museo Popol Vuh en la ciudad de Guatemala acoge una gran colección del mundo maya.  Esculturas de piedra, utensilios de uso cotidiano (incensarios, platos, vasijas) adornados con rituales, urnas funerarias y figurillas de cerámica de dioses y gobernantes humanos, condensan parte de la historia de Guatemala en las 8 salas del museo Popol Vuh, que como hemos dicho antes, albergan la mejor colección de la civilización maya del período prehispánico.

Este pequeño pero completo museo, se encuentra convenientemente situado en la zona 10 de la ciudad, en el campus de la Universidad Francisco Marroquín, y puedes verlo en 20 minutos o tardarte dos horas, según con el tiempo que cuentes.  Además puedes matar dos pájaros de un tiro y visitar también el museo Ixchel del traje indígena, que se ubica en el mismo lugar.

El museo toma su nombre del libro sagrado de los mayas quiché, el Popol Vuh, el cual narra la creación del mundo, sus etapas y presenta a los dioses creadores. Primero, se lee en el texto, los dioses armaron hombres de barro. Pero fue un fracaso, se deshacían con la lluvia. Luego probaron con hombres de madera y tampoco funcionó: no les rendían pleitesía. Por último lo intentaron con una mezcla de maíz y sangre, su propia sangre. Fue entonces cuando lo consiguieron. Según la mitología maya, los dioses usaron toneladas de maíz y millones de litros de sangre para crear los primeros hombres capaces de rezar y medir el tiempo.  Estos hombres se multiplicaron y poco a poco se expandieron y poblaron el sur de México, Guatemala y el oeste de Honduras. Cuando llegaron los españoles, a principios del siglo XVI, las diferentes etnias mayas integraban una compleja red de ciudades estado.

Cuando uno entra al museo, el gran protagonista de la sala es el primer manuscrito traducido del Popol Vuh.  Si bien este es un facsímil (duplicado), es la versión más antigua que se conserva de la transcripción del quiché al castellano que hizo el dominico fray Francisco Ximénez del libro sagrado maya en el siglo XVIII.

Las siguientes salas exhiben una impresionante colección de figuras de cerámica, de aspecto delicado, que desafían la quietud de sus vitrinas porque parece que se mueven.

Muchas  de estas figurillas tratan la deidad en sus distintas formas: dios del maíz o dios del cacao; deidades animales y semidioses en su apariencia humana.

Un extraordinario conjunto de urnas funerarias para enterrar cuerpos ornamentadas con la cabeza de un jaguar, el felino del inframundo, la cabeza de un gobernante y arriba, dominando el artilugio, una fusión de ambos. Estas extraordinarias piezas de barro pintadas, de acuerdo a la mitología maya, ilustran la transformación del gobernante deificado como señor del inframundo.

En esta que bien puede ser una de las salas más asombrosas, se encuentra también una réplica del Códice de Dresden, el cual trata sobre pronósticos de los dioses y las fechas del calendario; contiene importante información ritual y astronómica.

Antes de terminar el recorrido, se exhibe una pequeña muestra de objetos de la época colonial que incluye piezas  de platería, imaginería sacra, retablos y pinturas, todas símbolos de la religión católica y de la conquista.

Tanto el museo Popol Vuh como el museo Ixchel, se encuentran en el campus de la Universidad Francisco Marroquín, zona 10, y están abiertos de lunes a viernes de 9 a 5 y sábados de 9 a 1.  La entrada tiene un costo para adultos de Q45 (5 EU aprox.), estudiantes Q25 (3 EU) y niños Q15 (2 EU)

 

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